¿Tú qué quieres que te den? ¿Yo? Lo que me deben, el mundo…

El descubrimiento es toda una emoción indescriptible. Y el buen descubrimiento, el que te saca una sonrisa y te demuestra la belleza de la vida, es el mejor de todos. 
Cinema Paradiso me ha enseñado a amar la vida, y las muchas lágrimas que me ha sacado riegan el jardin que voy cuidando poco a poco y con el que pienso construir la obra de mi vida.

Las 40 reglas básicas del anticomunismo

1. Insistir constantemente en que el marxismo está desacreditado, obsoleto y totalmente muerto y enterrado. Entonces prosiga en la construcción de una lucrativa carrera para superar esta teoría supuestamente ‘muerta’ durante el resto de su vida laboral.
2. Recuerde, cualquier muerte no natural que ocurra bajo un régimen ‘comunista’ es atribuible exclusivamente a los líderes de Estado, también lo es al marxismo como ideología. Ignore las muertes ocurridas por la misma razón en Estados no socialistas.
3. Comunismo y marxismo son lo que usted quiera que sea. Siéntase con la voluntad para etiquetar países, movimientos y regímenes de ‘comunistas’ independientemente de sus objetivos reales, ideología adoptada, relaciones diplomáticas, políticas económicas o relaciones de propiedad.
4. Si hubiese un conflicto en el que se viesen envueltos los comunistas, todos los muertos y consecuencias posteriores al enfrentamiento serán culpa de los comunistas. Tenga cuidado al aplicar esto a la Segunda Guerra Mundial. Movimientos fascistas que lucharon contra los soviéticos o partisanos comunistas fueron buenos, pero trate de no alabar abiertamente a la Alemania nazi. Deje esto para conversaciones particulares si lo desea.
5. Usted decide lo que el marxismo “realmente significa” y quiénes fueron los verdaderos representantes del comunismo. Simule interés por Trotski por perder, de alguna manera, el poder en manos de Stalin, aunque usted lo odie también.
6. Hable constantemente de George Orwell. Cite obras como Rebelión en la Granja y 1984. No se preocupe por el hecho de no haber pisado nunca la URSS y los dos libros serán mucho más veraces.
7. Cite números de muertes masivas sin tener en cuenta la demografía o la coherencia. ¿Tres millones de muertos por el hambre? ¿7 millones? ¿10 millones? ¿100 millones de muertos en total? Usted no precisa comparar su trabajo con nadie, lo que es bueno, ya que probablemente usted tampoco comprobó dato alguno.
8. Todo aquel que estuvo preso bajo un régimen comunista probablemente era inocente de cualquier crimen. Los comunistas solo encerraban a poetas inofensivos y profetas políticos que tenían un hermoso mensaje para compartir con el mundo.
9. Todo lo que Stalin hizo o dejó de hacer tenía una motivación siniestra oculta. TODO.
10. Manteniendo el espíritu de la regla nº9, recuerde que Stalin era un ser omnipotente, tal vez la encarnación del dios hindú Vishnu, que tenía plena consciencia de todo lo que ocurría en la Unión Soviética y un control total sobre todo lo acontecido entre 1924 y 1953. Todo lo que ocurrió en esta época era a voluntad de Stalin. Éste conocía los detalles exactos de todos los sucesos criminales de su tiempo y debido a su crueldad sin límites, mandó fusilar millares de personas inocentes sin humanidad alguna, independientemente de donde estaban o de sus posiciones en vida. Siendo omnipotente, no era dependiente de informaciones pasadas para él por decenas de millares de subordinados.
11. Ataque constantemente a los regímenes ‘comunistas’ por acciones que ocurren HOY en los regímenes capitalistas.
12. Alegue que el marxismo es utópico por su descripción de una posible sociedad futura. Alegue también, alternadamente, que el marxismo fracasó porque nunca dio una descripción detallada de como sería una sociedad comunista. No preste atención a la gigantesca contradicción que con este planteamiento se crea.
13. Comience a referirse al marxismo como algún tipo de fe religiosa, mesiánica, o cualquier otra porquería espiritualista que se le ocurra. Cuando ciertas personas afirmen que usted puede trazar similitudes entre básicamente cualquier ideología política y religiones, sencillamente, no les haga caso.
14. Recuerde el doble ataque anticomunista: ataque al sistema post-Stalin en términos de economía, alegando que simplemente no funcionó. Ya que un oponente informado apuntará que las políticas económicas socialistas realmente funcionaban en tiempos de Stalin, y de hecho funcionaron muy bien, ataque aquella época en base a los derechos humanos.
15. Dos palabras: naturaleza humana. ¿Qué es la naturaleza humana? Para sus propósitos, naturaleza humana es una explicación rápida de por qué las ideas políticas y sistemas que usted desprecia están radicalmente equivocados.
16. Las revoluciones bolcheviques fueron realizadas con violencia y derramamiento de sangre. Las revoluciones burguesas fueron todas realizadas a través de referendos democráticos, y no hubo manifestación alguna de violencia.
17. Utilice constantemente palabras como ‘libertad’ y ‘democracia’. No acepte contestación alguna con respecto a la definición de estos términos.
18. Los comunistas pueden estar a favor o en contra de cualquier cosa que sea popular en su área particular. Si se está dirigiendo usted a una multitud de derechistas, los comunistas estaban a favor de la degeneración y de la homosexualidad. Si, por otro lado, se está dirigiendo a una audiencia más mainstream, más liberal, los comunistas persiguieron y reprimieron al colectivo homosexual. Esencialmente, los comunistas estaban a favor de la degeneración moral y de la “virtud puritana” al mesmo tempo. Nuevamente, no tenga en cuenta la contradicción.
19. Ataque constantemente a Stalin en relación al Tratado Molotov-von Ribbentropp, ignorando el apoyo masivo y la colaboración de la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial con los EEUU, Francia e Inglaterra bien antes de la guerra. Y después también, en algunos aspectos.
20. Glorifique la recientemente encontrada “libertad” en el este de Europa. Ignore el masivo despoblamiento causado por la emigración, la brusca caída de la natalidad, los enormes problemas causados por las drogas y el alcoholismo, la inestabilidad política, las guerras civiles, las limpiezas étnicas, la trata de blancas, la prostitución infantil, el crimen organizado, las altas tasas de suicidio, el flagrante desempleo, las epidemias, etc. ¿A quién le importa todo eso cuando se tiene libertad de expresión?
21. Hable constantemente de la “cultura del miedo” en las naciones socialistas, de la ‘patada en la puerta’ en mitad de la noche. Ignore la ‘patada en la puerta en mitad de la noche, encañonándole con una escopeta, sacándole de la cama porque es usted sospechoso de narcotráfico’, una ocurrencia normal en la guerra de los Estados Unidos contra las drogas.
22. Ataque a los comunistas por la persecución religiosa. Ataque a los fundamentalistas islámicos por no ser seculares. De nuevo, la Sra. Contradicción hace acto de presencia.
23. No tenga en cuenta la ironía de que los Estados Unidos están actualmente inmersos en una guerra perdida y extremadamente cara contra un oponente al cual financiaron, apoyaron y hasta entregaron su primera victoria contra los soviéticos en Afganistán.
24. Lo que debe usted decir cuando se enfrente con todos los persistentes y, muchas veces empeorados, problemas del mundo de hoy, y se pregunta cuál es la solución, diga alto: ¡LIBERTAD! (recítalo cuanto fuese necesario).
25. Nada que venga de “comunistas” es fiable. A no ser que de alguna manera sirva a su favor, como el “discurso secreto” de Kruschev de 1956 o cualquier cosa escrita por Trotski.
26. Los líderes comunistas eran ‘paranoicos’ por dedicar tanto tiempo a la seguridad interna contra la contrarrevolución. Ignore las montañas de evidencias, incluyendo la restauración del capitalismo en el Bloque Oriental, de que esta amenaza era bien real.
27. Los regímenes comunistas nunca eran populares. Si hay pruebas presentadas en varios casos que muestran lo contrario, alegue que las personas sufrían constantes lavados de cerebro. No haga ningún esfuerzo en considerar las restricciones de gastos ni logística en tal tarea.
28. La propaganda comunista es básica y primitiva. Si alguien menciona ‘Amanecer Rojo’, o peor, menciona la serie de cómics de J. Edgar Hoover conocida como ‘The Godless Communists’, salga corriendo.
29. Alabe el secularismo en nombre de la ‘libertad’ y del ‘pluralismo’ hasta ser replicado por un comunista. Entonces juegue la carta de la religión.
30. Las atrocidades y demás ruines acontecimientos ocurridos en regímenes no comunistas son culpa de personas a título individual. Cualquier cosa ruin que ocurra en un régimen ‘comunista’ es culpa de la ideología y del sistema. Y de Stalin.
31. Ser un anticomunista significa no tener ningún tipo de coherencia ideológica. Cobíjese en un populismo de izquierda pseudo-socialista un 90% del tiempo, entonces compare el sistema capitalista con la “Rusia de Stalin” (si nunca estudió usted realmente el asunto, consulte con las orwellianas obras de “Rebelión en la Granja” y “1984″). Reclame al capitalismo el 99% de su tiempo, entonces replique cuando alguien sugiera el comunismo como alternativa. ¿Fascista ultraderechista? Reclame constantemente sobre la degeneración cultural bajo el capitalismo, manteniéndose fanáticamente contrario al marxismo sin ninguna razón discernible, excepto por su afinidad por el nacionalismo radical.
32. Si es usted anarquista, continúe apuntando el ‘fracaso’ del marxismo mientras ignora el hecho de que su ideología ha tenido un 100% de fracaso en toda su historia. Eche la culpa de sus fracasos a los comunistas, o a potencias militares más fuertes. Ignore el hecho de que la más maravillosa sociedad a la que aspira el ser humano es inútil si no consigue defenderse de la reacción.
33. ¿Neonazi? ¡El comunismo es judío! Fin del debate.
34. ¿Neohippy? ¡Tíbet libre!
35. Condene constantemente el genocidio que supuestamente tuvo lugar con Mao, mientras ignora las relaciones de los Estados Unidos con la República Popular China establecidas por Nixon, así como el papel gigantesco de la China capitalista en relación a la economía moderna de los Estados Unidos. Cuando quiera usted hablar positivamente de China, es un país capitalista. Sin embargo, si quiere usted criticarla, aun es ‘comunista’.
36. Alegue que el marxismo no es empírico. Tampoco lo son el neoliberalismo, la ‘democracia’ o la ‘libertad’, pero no lo tenga en cuenta.
37. Insista que a pesar de la localidad, país, época histórica, experiencia pasada, o cualquiera de los demás factores, los comunistas siempre quieren recrear una copia moderna de la Rusia de Stalin, y todo eso cobra sentido de acuerdo con usted. No perciba la inherente idiotez de este concepto.
38. Aprenda a usar la palabra mágica: ‘totalitario’. Esta palabra le posibilita crear lazos entre dos ideologías opuestas, comunismo y fascismo.
39. Ignore el hecho de que los estados socialistas experimentaron más problemas económicos paralelamente al número de reformas de mercado que se realizase en ellos.
40. Cuando sea contestado acerca de cifras o contexto histórico, apele a rótulos como “tirano sin piedad”, “asesino cruel”, entre otros. Recuerde, personas como Stalin eran asesinos en masa por todas las personas que mataron, y nosotros sabemos que mataron a todas esas personas porque eran asesinos en masa. ¡Es pura lógica!

Lo más grande se hará lo más pequeño

Cuando tienes el corazón comprimido y el sentimiento emocionado, la sensibilidad se apodera de los sentidos y controlarlos es difícil. Todo es intenso, y te duele no sé qué muy en el fondo, pendiendo de un hilo en un acantilado.  Se ama todo, a un impersonal poderoso y a la nada más bella, que sólo el contacto corpóreo logra reducir. 
Lo más grande se hará lo más pequeño, derramaré mis sueños sobre el frío suelo y la realidad me golpeará grave. Por un momento, creo en el cielo.

Sobre terratenientes y explotadores

Escribí un artículo hace unos días y ha tenido buena acogida, lo han publicado en varios medios de contrainformación. Ahí lo dejo.
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Con la desvergüenza que caracteriza a las personalidades de la nobleza española, Cayetano Martínez de Irujo arremetía contra el pueblo andaluz el domingo en un programa de televisión. 
Nos ofreció un gran espectáculo de mala educación, soberbia y fanfarronería propias de alguien que jamás ha tenido ninguna preocupación por trabajar o hacer algo productivo y contributivo. 
Entre otras cosas, acusaba al pueblo andaluz y a los jóvenes de vagos, alababa a la xenófoba y racista derecha catalana y se jactaba de poseer tierras y explotar a los jornaleros. 
Todo ello, claro está, con un tono altanero y casi desafiante, sin recatarse en los términos y reafirmándose en cada frase. [Fuente] 
Los andaluces no tenemos nada que esconder ni nada de lo que avergonzarnos. Hemos sido explotados, pisoteados y condenados durante décadas a la incultura, al analfabetismo y a un futuro negro. 
Con nuestro sudor, nuestra sangre y nuestro incansable trabajo se han regado las tierras de los nobles, de la oligarquía tirana, que no ha hecho por nosotros más que asfixiarnos y enriquecerse a nuestra costa. 
También hemos sido el pueblo luchador y valeroso que ha sabido pelear por sus derechos, aunque costase la vida. 
 La complicidad que manifiestan la burguesía, la aristocracia y los representantes políticos del capital no es fingida, es totalmente real y tangible. La unión es su punto fuerte, y se sirven de ella para mantenerse en el poder perpetuando el capitalismo. Se explican así las subvenciones millonarias de la Unión Europea y el amparo político a esta familia, a la merecídisima hija predilecta de Andalucía. 
Así es, con el beneplácito de los políticos andaluces, se le otorga este reconocimiento a la Duquesa de Alba, persona que ha hecho menos por la libertad, la cultura o los derechos humanos que cualquier otra, y, de paso, se reniega de las honorables personalidades de la cultura andaluza y se increpa a la ardua tarea de éstos y otros muchos verdaderos representantes de la nación. 
Como dato, es necesario añadir que la Duquesa de Alba posee en España 34.000 hectáreas de tierra, mientras que 800.000 jornaleros no tiene dónde cultivar. 
Como en el resto de ocasiones, la campechanía monárquica que se empeñan en hacernos ver desde los medios y el Estado esconde detrás todo un conjunto de hábitos corruptos, despóticos y retorcidos. Esto podría parecer una broma, algo morboso, como siempre busca la televisión. Sin embargo, es más que un hecho actualizado, algo que, aunque se pretenda esconder y se catalogue como anticuado, ocurre diariamente. 
La sociedad estamental que parecía haber desaparecido hace siglos sigue vigente y pertinaz. Nuestros opresores se alían, suman fuerzas y atacan brutalmente al pueblo trabajador sin piedad y, lo que es peor, sin miedo. 
Esta asociación de los poderosos del Estado contra nuestras libertades más elementales no deja otra salida que la expropiación de los terrenos a todos y cada uno de los terratenientes y el empoderamiento verdadero de la clase obrera, ya que, los bienes de nuestra nación son, por encima de todo, del pueblo y es éste el único agente que debe decidir sobre su uso y sus fines. Levantémonos, pidamos tierra y libertad.

Sobre la unidad de los y las comunistas

Lo que me propongo escribir es un tema mil veces escrito, otras tantas estudiado y quizás el que más, demandado.
En estos tiempos de injusticia social feroz, de capitalismo agónico que, a su vez, parece que nos hace agonizar a nosotros, la unidad de acción de los y las comunistas es la ley máxima por la que deberíamos regirnos. No me refiero a una unión del tipo <<Yo abogo por la unión, pero…>>, me refiero a una unión total, palpable, que agrupe en un sólo frente a los comunistas que trabajan en pos de la revolución y del empoderamiento de la clase trabajadora, dejando afuera por un momento los electoralismos, que son inútiles cuando gobiernan los misteriosos mercados.
Y, dejando de lado también posibles rencillas históricas, porque eso ahora no nos sirve, no nos beneficia, sólo nos perjudica y da más poder a la burguesía y al capital. Creo que, en este punto en el que nos encontramos, quien sigue insistiendo en la imposibilidad de unión con grupos comunistas por antiguas razones, tiene de todo menos visión marxista y dialéctica.
¿Cuándo va a ser el momento, si no es ya, en un periodo histórico de crisis brutal y ataques violentos en todos los sentidos contra el pueblo y cuando se ha demostrado definitivamente que la socialdemocracia no funciona? 
Por otra parte, mientras nosotros nos paramos a discutir esta cuestión inalienable, la derecha, el fascismo, la burguesía, se afana en reforzar los fuertes lazos de unión que ellos sí tienen.
En fin, en tarde de domingo…

Son esos momentos…

Sólo quien lo vive con intensidad, como la vida misma, puede llegar a entender estas palabras. Sólo quien lo siente como suyo propio podrá comprender el sentido de las mismas. Sólo quien entrega parte de sí, disfrutará con los momentos maravillosos y desfallecerá casi en los más complejos.
Por eso, a pesar de todo y de todos, me preguntan qué tiene que me atrae tanto, qué magia, qué imán. Y yo les contesto que la lucha es la droga más bonita que existe.